miércoles, 25 de febrero de 2026

A comerrrrrr

Echamos mucho de menos s Lunar y a Carlota.
Un golpe muy duro para la colonia:(
Principito

Linda


Hada,Carey y Vaquita

miércoles, 18 de febrero de 2026

Carlota

Carlota… aunque te llamábamos Carlota, eras un macho. Y qué importa el nombre cuando lo que verdaderamente importa es el alma. Para nosotros fuiste mucho más que eso: fuiste presencia, carácter, nobleza y esa mirada tuya que lo decía todo sin necesidad de maullar.
Formabas parte de la colonia felina, de ese pequeño mundo compartido donde cada uno tiene su lugar, y el tuyo era especial. Discreto pero firme, independiente pero siempre atento. Te has ido apenas unos meses después de Lunar, como si el lazo invisible que une a quienes comparten vida también marcara el momento de partir.
Duele tu ausencia. Duele pensar que ya no saldrás a buscarme en el  recinto de los gatos de la Clínica Mediterráneo. Allí estabas, esperándome, con esa serenidad tan tuya, como si supieras que ese encuentro era importante. No era costumbre: era vínculo. Era confianza. Era cariño a tu manera.
El recinto ya no será igual sin ti. La colonia siente tu falta. Yo siento tu falta.
Siento tu partida, compañero. Pero quiero imaginar que al cruzar ese umbral no estabas solo. Que Lunar salió a tu encuentro. Que Viejita se acercó despacio. Que Romeo os esperaba. Que ahora descansáis juntos, libres, sin frío, sin hambre, sin miedo… bajo un cielo amplio donde la colonia nunca se rompe.
Gracias por tu fortaleza, por tu mirada y por cada día compartido.
Gracias por elegir quedarte cerca.
Hasta que volvamos a encontrarnos, Carlota. 🐾

lunes, 16 de febrero de 2026

Y por fin el sol





Increíble pero cierto. Cinco semanas de horror.

viernes, 9 de enero de 2026

Año Nuevo 2026


FELIZ AÑO!!

viernes, 12 de diciembre de 2025

Al sol

Principito 


Celeste

Vaquita

Vaquita

Linda

Xena

Hada


Lunar

Lunar se fue ayer, con la misma silenciosa dignidad con la que había aprendido a resistir en un mundo que, demasiadas veces, no estuvo a su favor. Llegó a la colonia arrojado desde un coche, encerrado en un transportín, como si su vida no pesara. Y aun así, bajo el miedo inicial y el desconcierto, llevaba la fuerza de un corazón que se negaba a rendirse. Más tarde supimos que también cargaba un balín bajo la piel, otra cicatriz más de la crueldad humana. Pero él, testarudo y valiente, decidió vivir.

Con el tiempo se convirtió casi en el macho alfa de la colonia: orgulloso, autónomo, dueño de su pequeño reino. Cuando hubo que trasladarse al recinto por las obras, escapó dos veces, recordándonos que la libertad era para él una convicción profunda, algo que no se negocia.

Hoy, en su nombre, queremos dar las gracias. A África. A Ana Martínez. A Ana, la veterinaria del centro zoosanitario de Almería, que estuvo a su lado con una entrega que sobrepasa cualquier medida. A José Bernal. Y a cada persona que, en algún instante de su vida, le dio una mano, un gesto, un cuidado. Gracias por haberle regalado una parte de humanidad en medio de un camino que no siempre la tuvo.

El recinto está triste, tristísimo. El aire pesa. Hoy no ha salido a recibirnos, y ese hueco silencioso duele como una herida nueva. Pero en esa ausencia también vive su recuerdo: la forma en que caminaba, su mirada alerta, el temple indomable de un gato que eligió luchar hasta el último día.

Descansa, Lunar. Que donde estés no haya miedo ni balines, ni manos que dañen. Solo luz, libertad y paz. Aquí, en cada rincón que marcaste, seguirás presente.

martes, 9 de diciembre de 2025

Lunar, adiós.

Lunar se ha ido, y sí, va a doler, porque fue un pequeño corazón que dejó huella. Siempre nos recibía con una alegría que calentaba el alma. Ahora su luz se queda en el recuerdo, suave pero profunda. Gracias, Lunar, por cada momento en el que nos hiciste sentir acompañados.